12 noviembre 2006

El día que casi debuté en la primera de Ross



La Carlota. Segundo semestre del año ‘74.

Desde el verano que venía jugando en la segunda división de Jorge Ross, y aquel era EL GRAN DOMINGO: por la lesión del wing derecho titular, me tocaba debutar en primera división... ¡y nada menos que en el clásico de los clásicos contra Central!
No debe haber nada comparable a esa sensación de vértigo que producía relojear desde el túnel el estadio del “Chaco” colmado por cinco mil personas, cuatro mil novecientas noventa y nueve leones rugientes (no lo cuento a mi viejo, que había ido a verme pero estaba en un rincón callado, semi escondido, tal vez temeroso de que mi actuación le produjese verguenza ajena...)
Faltaban segundos para que nuestro capitán diese la orden de saltar a la cancha, el olor a Aceite Esmeralda hacía irrespirable el aire del túnel y una mezcla de emoción y cagazo hacía que mi adrenalinómetro estuviera a punto de reventar.
Mil imágenes pasaban por mi mente en esos gloriosos segundos: mi abuela deseándome ”que no me lastimara” (Fidela era de Central y jamás se le hubiese ocurrido desearme un triunfo), la posibilidad de convertir el gol de la victoria faltando un minuto, lo que me aseguraría una titularidad inamovible de ahí en adelante, y -¿por qué no soñar un poco?- un pase al fútbol grande de Buenos Aires...
Con la pelota en la mano piso el último escalón, salto a la cancha y...
Lo que sucedió en ese momento no se lo deseo al peor de los enemigos: veo al Negro Langone, secretario de la CGT carlotense, acompañado por dos roperos, que se plantan en el medio de la cancha para informarle al árbitro que acababa de morir Adelino Romero, el capo máximo a nivel nacional de la central obrera, y que en señal de duelo el Jefe Político del Partido Justicialista había decidido, unilateralmente, la suspensión del partido hasta nuevo aviso.
¿Se imaginan el final de la historia, o prefieren que les cuente que cuando se jugó el clásico, un par de semanas después, volvió el wing titular de Jorge Ross, yo no estuve ni en el banco de suplentes, y que mi debut oficial en primera división no se produciría jamás de los jamases?
El final del `74 me encontró siendo suplente de la reserva, y con la firme promesa de que el año próximo volvería vencido a la casita de mis viejos, o sea volver a ponerme la número “siete” albiverde del glorioso Sportivo Barrio Obrero, mi club de barrio.
Y, sí: esta anécdota algo de resentimiento me dejó: recién treinta años después volví a votar a un candidato peronista...

JERICLES

8 Comments:

At 11/12/2006 11:11 p. m., Blogger Marcelo Niño said...

Bueno Jeri....
Ahora creo que va a tener tu oportunidad en Río Negro.
Si no es reaparece "La Araña Negra"

 
At 11/12/2006 11:27 p. m., Anonymous Luiso said...

Muchachos, yo avisé que traigan los cortos, pero es por la calor, y los timbo pa que estén más cómodos, no van a pensar que es formal y puro zapato?
Y la picadita es con salamín picado grueso, que lo hace un carnicero amigo y quesito del super...
Se van a lucir con las cervezas creo yo.

 
At 11/13/2006 12:05 a. m., Blogger Jericles said...

Muchachos... Hace un año que me retiré definitivamente del futbol, y nadie acá en Rio Cuarto se dio por enterado...
Para subirme la autoestimna, ¿podriamos hacer en el sur el "partido homenaje a la despedida" de Jericles del balompié?
Dale, ¿Qué les cuesta?

 
At 11/13/2006 1:51 p. m., Anonymous Luiso said...

Jeri, lo hacemos nomás al picadito de fútbol 5, pero no te prometo la exclusividad del "homenaje despedida", ya sumamos 6 los que nos vamos despidiendo de todo lo que pueda ser deportivo, así que va a ser la "Gran Despedida"

 
At 11/13/2006 2:45 p. m., Blogger Jericles said...

Y si no es futbol...
¡duro con las bochas!

 
At 11/13/2006 2:56 p. m., Blogger zurdo said...

Jeri, todavia puedo escuchar el "barriobre, barriobre,barriobreeero, la, la, la, la, la, la, la, un abrazo maestro y pa´ la proxima contate una de "Pendorcho".

 
At 11/13/2006 8:08 p. m., Blogger chumbi said...

Esto me hace acordar a la vez que un funcionario municipal riocuartense me fisuró una costilla de un codazo en un partido entre dibujantes y políticos, al cual me presenté a jugar directo del trasnoche...
De esto hace unos unos... cinco?, seis..? siete años...? tengo un recuerdo borroso... Ese fue mi último partido en cancha grande hasta el día de la fecha...
Un abrazo Jeri, no se puede creer tu foto del siglo pasado con Delfini...

 
At 11/13/2006 9:18 p. m., Blogger Jericles said...

Zurdo:
¡Prometido! Pronto viene una de Villa Pendorcho, con foto incuida!!

Chumbi:
De ese partido hace exactamente cinco años, Chumbi...¡Qué manera de pasar cosas desde entonces, ¿no?
Sobre la foto con Delfini, ¡!resulta dudoso creer que sobre esas negras cabelleras no haya pasado el Photoshop!

 

Publicar un comentario

<< Home

ContactosPensionesTiendasCampingPracticas